dijous, 29 de gener de 2009

Hallazgos



Hoy he llevado a término mi ritual mensual: comprar la Rockdelux de este mes. Esto no es novedad. He conseguido mi codiciado ejemplar de La Montaña Mágica de Thomas Mann en català. Y luego, como Aj y yo queríamos hacer tiempo para el concierto de Oniric de hoy, hemos ido a tomar algo al Manchester (qué tiempos aquellos), y al salir hemos topado de frente -es lo que tiene que esté situada justo delante- con una tienda bonita, moderna e igualmente cara que se llama Chandal. Lo del nombre todavía no lo entiendo, pero lo de dentro me ha puesto enferma. He visto Holgas, Lomos, fotos, camisetas y vinilos planeando jugosamente por mi cabeza y mis tristes bolsillos. Hasta vendían unos sobres muy raros que contenían polvos anti-polvo (¡qué gran ocurrencia!), polvos de "jorobado humillado", polvos contra la envidia y polvos cállate-la-boca (supongo que para los que hablan demasiado), entre muchos otros que ya no recuerdo. Una vez decidido el no comprar nada, he visto al salir de la tienda esto colgando de una pinza en el escaparate:




Cómo no sucumbir a eso. Al señor Spaceman. Híbrido entre la muerte y la vida, entre espacio y tiempo, entre Spiritualized y Spacemen 3. Cómo no sucumbir a tanta belleza en destructivo.

Me lo he llevado a casa y lo estoy viendo reposar encima de la silla. Llevaba tanto tiempo buscándolo (y desde que compré en Internet una cosa que nunca llegó que ya no me fío) que todavía no me puedo creer que esté allí, como si ése fuera su lugar y yo la que tenía que encontrarlo. Hallazgos como éste -entre otros- son los que convierten una semana simplemente llevadera en algo extraordinario.

1 comentari:

Albert Lloreta ha dit...

jo vull "polvos de jorobado humillado" encara que només sigui per curiositat