Äntes del tiempo de las medusas, los días de rubias, los peinados en uve (no nube), las ensaladas tropicales y los pasteles anaranjados. Y por supuesto los vestidos globo y el "pues voy a tener que salir".

Después de las holgäs y polaroids, los trípodes inútiles, las alarmas de despertador traicioneras, la musiquilla y la emoción infantil, el estrés versus calma absoluta y el no-cruces-por-aquí-que-te-van-a-atropellar aka Parezco-Tu-Madre.

